Ante todo recalcar que no vamos a descubrir la pólvora. ¿Quién no conoce Iberdrola? Acostumbrados a las aventuras y desventuras de este conglomerado pensamos que os vais haciendo una ligera idea de lo que vamos a tratar.

El caso es que unos propietarios tienen su suministro eléctrico contratado en Iberdrola, entre otras cosas porque es el único proveedor disponible en la zona de residencia. Desde siempre, pero con más frecuencia en el último par de años vienen observando que en muchas ocasiones las bombillas no lucen lo suficiente, o al menos no lucen como lo venían haciendo. Por consiguiente compraron bombillas nuevas obteniendo el mismo resultado.

En otras ocasiones sus electrodomésticos y otros aparatos eléctricos sufrían averías, como esa batidora que empezó a arder estando enchufada o el receptor de televisión por satélite que empezó, de buenas a primera y tras varios chasquidos, a echar humo. El último incidente ha sido el cargarse la pantalla de un ordenador ‘Todo-en-uno’ que, como bien indica el nombre es un solo dispositivo.

Resulta que la reparación de este equipo se ha presupuestado en 800 € – se trata de un equipo profesional – y se reclamó a Iberdrola se hiciera cargo del arreglo sin indicar en ningún momento el importe de la reparación.

Iberdrola, amablemente, remitió al propietario un escrito en el cual indicaba que ciertamente, y debido a trabajos de mejora a fin de evitar daños mayores, se habían registrado subidas de tensión pero que no se hacían cargo de los daños. Aquí os dejamos el escrito para que podáis contemplar como se debe de pasar la pelota de un departamento a otro y viceversa:

1ª carta de Iberdrola

El cliente nuevamente, esta vez por Twitter, contacta con el proveedor recibiendo por parte del personal una atención y gestión profesional y rápida. A la semana, más o menos, recibe el cliente una nueva contestación en la cual ya nada saben de subidas de tensión y vuelven a pasar la pelota a otro departamento. Aquí la respuesta. Para muestra, un botón:

2ª carta de Iberdrola

Como podréis comprobar todo una atención educada. Contestaciones tipo que se han sacado del disco duro y con las cuales atienden a los millones de usuarios que tienen, importándole un bledo si ellos realizando su trabajo rompen algo o no.

El resumen viene a ser una cosa como esta:

  • Calidad del suministro eléctrico: 10 % (si llega)
  • Cobro de facturas: 100 % (de los cuales el  60 % impuestos, mantenimientos, peajes y otros inventos)
  • Atención al cliente: 90 % (sobre todo a través de las redes sociales)
  • Responsabilidades: 0 %

Queda claro que estas empresas viven y sobreviven por ser parte de un oligopolio. Si tuvieran que vivir por la calidad de sus servicios, acciones y el aprecio que le tienen sus clientes no se mantendrían en pie ni un año.